En este mundo donde la guerra nos promete la paz, la tortura la seguridad, la represión la libertad y el hambre de unos incrementa la riqueza de otros; día a día se nos presentan tiernas figuras que pretenden enredarnos con sus conceptos ambivalentes. Defendiendo que el mal no está tan mal, si es por nuestra supuesta seguridad. Que el dolor de aquellos es por bienestar de otros, que la angustia no es angustiante si es de otros. Marginando lo diferente, potencian nuestros miedos y ansiedades; estimulando lo peor de nosotros. Y con su egoísmo anestésico, nos hacen creer que no hay otras alternativas. Quizás sea hora de dejar atrás esta fachada y comprometerse con el valor de la vida revisando nuestros conceptos.
Guillermo Jones
Manuel López Oliva
Todos los dibujos feos son bonitos
Studio Po
Adriana Arronte