El trabajo del dúo se materializa en esta oportunidad en el acto expositivo, cuando subvirtiendo el concepto tradicional de autoría, se asume como propia la obra ajena y se “firma”. Esta actitud no sólo denota identificación entre los autores. La manera en que testimonien el mutuo reconocimiento de los talentos transferidos es, a su vez, un síntoma de madurez en su método creador. Una obra funciona como metáfora mayor de la muestra porque incluye, además del procedimiento autoral común a todas ellas, la escenificación del sistema de trabajo dual: en dos recuadros aparecen los retratos de René Francisco y Ponjuán, alternando entre sí las posiciones de actividad y pasividad intelectual.
[Fragmento de “Corriente Alterna: René Francisco y Ponjuán”, de las investigadoras y críticas Ibis Hernández Abascal y Margarita Sánchez Prieto, en catálogo del Centro de Arte Contemporáneo “Wifredo Lam”, La Habana, ene. 1995.]