El afán de transformar la enseñanza del arte, para hacerla trasmitir en la misma frecuencia que el nuevo arte cubano, animó el pensamiento de René Francisco y orientó sus búsquedas hacia la deconstrucción del discurso pedagógico tradicional. Desbordar los límites de la práctica académica, dar vida a la actividad pedagógica a partir de la conversión del hecho docente en el entorno creativo que la inmediatez de la vivencia exige, cerrar el camino a un aprendizaje verbalista, atiborrado de apriorismos discursivos reduccionistas e inútiles, conformaron las direcciones en que Desde una pragmática pedagógicaescogió sus herramientas de trabajo para operar desde y con la realidad que seleccionó como contexto de su práctica.
[Fragmento de “Neovanguardia, interculturalidad y humanismo, hacia una pragmática pedagógica”, publicado por la crítica Lupe Álvarez, en Desde una Pragmática Pedagógica, 1999.]
Los proyectos que hemos desarrollado como parte de Desde una pragmática Pedagógica, constituyen una experiencia artística en tanto quienes la hemos concebido y realizado nos hemos visto involucrados en el análisis de los problemas operacionales del arte, en este caso, desde un discurso universitario. En todos estos eventos, artista, estudiante y espectador se funden; no pretendo que este último capte el significado de sus objetos, sino que él mismo sea objeto y significación.
[René Francisco Rodríguez, fragmento deManifiesto ocasional. Desde Una Pragmática Pedagógica, Instituto Superior de Arte curso 1989-1990, La Habana, feb. 1990.